Ignacio díaz Olano, (Vitoria, 1860-1937)- Tu cuerpo que deseo y que rechazo
- mi voluntad domina. Como el vino
- mi mente turba, excita y reconforta.
- Después, saciado, siento oscuramente
- vergüenza del placer así logrado.
- Mas al cabo de un tiempo, tu apetencia
- resurge en mí acuciante y desespero
- y te busco si no te hallo cercana.
- No eres joven ni hermosa, sin embargo.
- Pero he de conseguirte nuevamente.
- A ti, aunque se me ofrezcan las más bellas.
- Y no me importa entonces el orgullo,
- vileza, sumisión o servilismo.
- Embriagarme en tu cuerpo es lo que importa.
- Mi voluntad domina. Como el vino
- que la garganta exige, imprescindible,
- necesito obtener, poseer tu cuerpo:
- esta dosis que viaja hacia mí mismo.
José María Fonollosa