El ser humano es una unidad entre cuerpo, mente y alma. Estas partes están interrelacionadas. Nuestro movimiento refleja nuestra personalidad. Por eso, a través del cuerpo y su expresión por la danza, podemos influenciar también las otras partes: la mente y el alma. Nuestro cuerpo es la base física de nuestra identidad, el templo de nuestra alma y mente. Aprovechamos de esta unión e interrelación.
Hoy en día muchas personas han perdido estas cualidades - el acceso a su cuerpo. No tienen una relación agradable consigo mísmo y no viven realmente en su propio cuerpo. La "Danza, y el ballet" ayudan al ser humano a re-establecer esta relación buena y profunda consigo mismo.
Tiene un importante papel en el mantenimiento de la salud física, mental, emocional y espiritual.