domingo, 3 de junio de 2012

Qué lejos de la tierra tu cuerpo...

Barbara Cole




Qué lejos de la tierra tu cuerpo
carne en la madera madera en el mármol
mármol sobre mármol apilado hasta los cielos.
¿Sentirán los insectos la llamada de tu cuerpo
rebosando cavidades y poros
mojándote el vestido?
Qué será de ti de nosotros si no llegan a olerte
y no corren a tu carne y en tu cuerpo no hacen nido.
Rezo a las larvas que coman tus entrañas
para traerte de nuevo a la tierra.
Sueño tu cuerpo como hierba
acariciando mi cuerpo rendido en la espesura.



  • Miriam Reyes

sábado, 26 de mayo de 2012

Te trajeron de golpe los violines...

Pal Fried





Te trajeron de golpe los violines
y eras algo más rubia de lo que yo esperaba
pero bella y letal como veneno.

Y era una especie de traición tu cuerpo.

Mientras ibas tomando mi casa pieza a pieza,
para alcanzar los últimos rincones
te adelgazaste en besos, pasos, ecos.




  • Javier Egea (Granada; 1952 - 1999)

domingo, 20 de mayo de 2012

Magdalena

Martin Pate


Esa mujer

se pinta la cara

y con una mueca

fugaz deshace

la escarcha

de los siglos.



  • Ricardo Opazo (Huaquén, Talca, Chile, 1955)



...

sábado, 12 de mayo de 2012

Hormigas

Tu Zhiwei



A menudo pisamos hormigueros.
O una chispa se nos cae de pronto ahí.
.
Y sabemos qué sucede dentro.
Y sabemos a quién busca cada hormiga,
antes de escapar del fuego.
.
Porque recuerdo que alguna vez
nos miramos aterrados,
sueño con frecuencia
que nos buscamos como ellas.
.
A menudo, como las hormigas
que en medio de la pira
buscan su pareja, pienso en ti.



  • María Ángeles Maeso

sábado, 5 de mayo de 2012

También antes...

Akira Murata



... rumor de besos y batir de alas...
G.A.BÉCQUER.



También antes,
mucho antes de la rebelión de las sombras,
de que al mundo cayeran plumas incendiadas
y un pájaro pudiera ser muerto por un lirio.
Antes, antes que tú me preguntaras
el número y el sitio de mi cuerpo.
Mucho antes del cuerpo.
En la época del alma.
Cuando tú abriste en la frente sin corona del cielo
la primera dinastía del sueño.
Cuando tú, al mirarme en la nada,
inventaste la primera palabra.
Entonces, nuestro encuentro.


  • Rafael Alberti



domingo, 22 de abril de 2012

Pido que dispongas de mí...


 
  Alexander Sheversky
 
 
 
 
 
 
Pido que dispongas de mí
 
 Piensa que soy tu agua o la fruta del sol en tu avidez
 
 Quiero que me devores suavemente
 
 como a una franca miel, como a una hostia envenenada.
 
 
  •  Elizabeth Azcona Cranwell

 
 
 

sábado, 14 de abril de 2012

Hay días...




Hay días que bordeo el abandono
ese tacto finísimo
de una despedida sin palabras.
Esa huida fugaz
de sombras sigilosas
por el atardecer.

Bordeo tantas cosas cada día

que me asusta
mi afición a los abismos,
ese anhelo que tengo
por buscar una puerta
en los espacios sin entrañas.



  • Ana Merino

viernes, 6 de abril de 2012

Debe quedar (tiene que quedar)...

Sergio Martinez Cifuentes




Debe quedar (tiene que quedar)

algún rincón de selva

alguna isla pacífica, desértica

un lugar

con cierta intimidad para besar la tierra.



  • Blanca Elena Pantin

jueves, 5 de abril de 2012

De pronto, sientes un croar de ojos burbujeando...

Serguei Zlenko



De pronto, sientes un croar de ojos burbujeando,

granadas,

sobre tu espalda.

Es la noche

con sus labios

abrazada a tus venas.


Se abre el cielo

-sarcófago de fresca turmalina-.


Despiertas con la luna en tu espalda,

vastas lenguas de plata,

mejillas al sol,

falanges florecidas:

has llegado a la corteza.


Tus uñas tiemblan versos hasta henchirse de carmines.

El cielo es un retazo encriptado en tus manos.


Mañana la luna se cerrará en tus pupilas.

Mañana será tiempo de eclipses.





  • Geraldine Mac Burney (Gaiman, Argentina, 1984)

sábado, 31 de marzo de 2012

Algún día encontraré una palabra...

Lorraine Christie




Algún día encontraré una palabra
que penetre en tu vientre y lo fecunde,
que se pare en tu seno
como una mano abierta y cerrada al mismo tiempo.

Hallaré una palabra
que detenga tu cuerpo y lo dé vuelta,
que contenga tu cuerpo
y abra tus ojos como un dios sin nubes
y te use tu saliva
y te doble las piernas.
Tú tal vez no la escuches
o tal vez no la comprendas.
No será necesario.
Irá por tu interior como una rueda
recorriéndote al fin de punta a punta,
mujer mía y no mía,
y no se detendrá ni cuando mueras.





  • Roberto Juarroz
  • Poesía vertical, 1958




domingo, 25 de marzo de 2012

Instructivo para amanecer

Katya Gridneva






Abrirás los ojos

y escucharás las gotas

tras cortinas;

verás como mi espalda se dibuja en la luz

sobre tu cama.

Buscarás la noche entre las sábanas

y no hallarás mas que agua,

mariposas que se evaporan entre los dedos.

Toseré un poco, no debes preocuparte,

igual y es el reloj que ha parpadeado

o tu caricia que se ha salido de mi sueño.

Llenarás tus ojos con la piel

y buscarás la manera de quedarte,

de verme desnuda, con un puñado de sol

(en la mano) que no se va,

que nos toca a la puerta.

Despertaré y te habrás ido:

fuimos un punto en el mapa,

un sueño,

una llama.



Irma Torregrosa


viernes, 16 de marzo de 2012

Otro día sin verte

Moche Kohen






Otro día sin verte, sin poner mis pupilas

encima de tus trampas.

Quiero decir: encima de tus rodillas sin cicatrices,

de tus labios amameyados, de tus afiladas

rencillas rojas, de tus palabras claves

que continuamente preguntan si te entiendo.

Otro día sin verte, otras horas

de amarte a cielo abierto,

de acariciarte en un aire ya sujeto

por mi collar de uñas enterradas.


  • Francisco Hernández: San Andrés Tuxtla, Veracruz , 1946.




domingo, 11 de marzo de 2012

Tráeme un hilo de seda

Ilya Zomb




Tráeme un hilo de seda,

delgado y transparente,

enhebrado en la aguja del olvido.



Haz que sea invisible,

no es bueno que se noten las puntadas.

Dame una hebra muy fina,

que no dañe al coser el alma herida.



Busca adornos de flores,

sonrisas y esperanzas,

que cubran cicatrices y zurcidos.



Tráeme un hilo… cualquiera,

urge coser los trozos

que me quedan.









Esperanza Medina
, "Armadura de azúcar", Dolmen Editorial. Palma de Mallorca 2010




lunes, 15 de agosto de 2011

La aparición del pájaro que vuela...

Giner Bueno





La aparición del pájaro que vuela
y vuelve y que se posa
sobre tu pecho y te reduce a grano,
a grumo, a gota cereal, el pájaro
que vuela dentro
de ti, mientras te vas haciendo
de sola transparencia,
de sola luz,
de tu sola materia, cuerpo
bebido por el pájaro.


  • José Ángel Valente





sábado, 16 de julio de 2011

ECLIPSE DE UNA VOZ

Martin Pate




ECLIPSE DE UNA VOZ



Su voz era la danza,

segunda piel hecha de arrullos,

túnel de luz hacia el mañana,

la piedra necesaria

para cruzar los charcos.

Un día se desplomó

como lo hacen las paredes

cuando las vigas gimen

y se arrodillan las casas.

Entre silencios de polvo y escombros

su lengua innecesaria palpita

y se redime en el hundimiento

de todas las palabras.

En la saliva derramada

flotan pétalos, las cuerdas

de un laúd y cisnes blancos

cruzan un puente de barcas,

un arcoíris palidece en el mástil

de su horizonte, eco desvanecido.





  • María José Collado

domingo, 26 de junio de 2011

Giro sobre mí...







Giro sobre mí.
Permanezco en la cumbre de tanta
vertical.
Más arriba de los siglos, giro.
Sobre caminos y
avenidas, giro.
Por encima del odio, del amor y de la
muerte, giro.
Desconozco la derecha, el número y el
septentrión.
Tampoco sé quién soy.
Tal vez un dios
menor me hizo, pero no le pertenezco.
No soy sino del
aire.



José María Torrijos

domingo, 19 de junio de 2011

Otras máscaras pueblan los minutos y el aire...

Serguei Zlenko











No volveré
hasta mi calle azul,
mi antigua novia,
la negra melodía
que recompone el alma.

Nunca podré
rehacer una sonata
que en su incendio
rescate aquella tarde,
tus piernas y mi asombro.

Estos dibujos
son ya polvo pasado
y tú: la nada,
perdida en un aullido
sobre los pastizales.

Todo se borra
y mentimos cantando
que nuestras huellas
de países y amores
armaban el estío.

He dicho adiós
y aunque cifre el regreso,
no será igual:
otras máscaras pueblan
los minutos y el aire.


Agustin Labrada Aguilera




jueves, 16 de junio de 2011

APRENDIZAJES

Stephen Pan





APRENDIZAJES


Comienzo
a perder instantes.


A perderme.


Una décima de segundo.
Un milésimo de silencio.


Nada me despoja.
Todo me desnuda.


Es lo infinito que regresa.


Aprendo
a habitar el esplendor
de la sombra.


Ana Emilia Lahittea




martes, 14 de junio de 2011

Yo no sé de pájaros...




Zhang Hongnian








Yo no sé de pájaros,


no conozco la historia del fuego.


Pero creo que mi soledad debería tener alas.


-
Alejandra Pizarnik


sábado, 4 de junio de 2011

No hagáis caso de aquellos que os amen demasiado

Vicente Romero Redondo




No hagáis caso
de aquellos que os amen demasiado.
Probablemente sientan
temor a que os vayáis.
Salid a pasear cuando la lluvia
despliegue sus urgencias.
Escuchad a los pájaros,
ellos sabrán deciros
si la luna es propicia.
Dejad que se amontonen
las sombras y la nieve
si no sabéis qué hacer con el insomnio.
Todo se desbarata con la luz.
Y aprended de los gatos
a vivir dignamente,
sin más ajuar que un mundo
que quepa en vuestra manos.


Katy Parra, página web aquí


domingo, 29 de mayo de 2011

Nostalgia

Eric Bowman





Nostalgia

Se mueven los gestos de tu sombra
en la cortina de seda
se diluyen con el viento
caen en repliegues
se amodorran en la levedad de la siesta
sobre lo eucaliptos del camino
en la vereda de mis ojos

como cocodrilo sin piel
en el rellano del río
los zapatos en tus pies
los ecos bailan
de otros pasos.


  • Mónica Angelino

---

sábado, 21 de mayo de 2011

La palabra infinito es infinita

Katya Gridneva





La palabra infinito es infinita,
la palabra misterio es misteriosa.
Ambas son infinitas, misteriosas.
Sílaba a sílaba intentas convocarlas
sin que una luz anuncie su dominio,
una sombra señale a qué distancia de ellas
está la opacidad en que te mueves.
Van a algún punto del resplandor y anidan,
cuando las dejas libres en el aire,
esperando que un ala inexplicable
te lleve hasta su vuelo.

¿Es más que su sabor el gusto de la vida ?


  • Ida Vitale
    • Montevideo: 1924

sábado, 7 de mayo de 2011

Cruzas por el crepúsculo. El aire

Richard Young




Cruzas por el crepúsculo.
El aire
tienes que separarlo casi con las manos
de tan denso, de tan impenetrable.
Andas. No dejan huellas
tus pies. Cientos de árboles
contienen el aliento sobre tu
cabeza. Un pájaro no sabe
que estás allí, y lanza su silbido
largo al otro lado del paisaje.
El mundo cambia de color: es como el eco
del mundo. Eco distante
que tú estremeces, traspasando
las últimas fronteras de la tarde.



Ángel González

.

sábado, 30 de abril de 2011

En los días de lluvia

Scott Mattli







En los días de lluvia

En los días de lluvia
siento el reclamo de tu amor
con esa nitidez del agua
que limpia el verdor de los jardines
y los hace nuestros y prodigiosos
y quisiera ser por un momento tierra,
para sentir el roce de tus pies desnudos
en el jardín de las delicias prohibidas,
y alzarme rosa para acariciar tu rostro.



Neus Aguado, Argentina, 1955

sábado, 23 de abril de 2011

La musa

Photo, Juergen Isberner





La musa




Cuando es noche entrada y espero que llegue,
me parece la vida pendiente de un hilo.
Gloria, juventud, libertad quedan pálidas
ante ella, que trae una flauta en la mano.


Entró. Al quitarse el velo
me miró fijamente. ¿Eres tú
-le pregunto- quien dictaba
a Dante su Infierno? Y responde: - Yo.



  • Anna Ajmátova
  • Rusia (Bolshoj, 1889 - Komarovo, 1966)




sábado, 16 de abril de 2011

A medianoche

Constantine Lvovich





A medianoche me despierta la lluvia, un aguacero,
el viento azota las hojas, orejas
enormes, plumas enormes,
como un animal perseguido, un perro
gigantesco o un cerdo salvaje. Truenos y ventanas
que se estremecen; del tejado metálico
cae una tromba de agua.

Estoy tumbada bajo el mosquitero,
enredada en una tela húmeda, el pelo lleno de sal.
Cuando escampe habrá luciérnagas
y estrellas, más brillantes que en cualquier lugar;
podría contemplarlas en momentos
de pánico. Están a años luz, si lo piensas.

A la porra la poesía, es a ti a quien deseo:
tu sabor, la lluvia
en tu cuerpo, mi boca en tu piel.



  • Margaret Atwood (Otawa.1939)



sábado, 9 de abril de 2011

Y allí pongo mi boca...

Lorraine Christie




Unas palabras son inútiles y otras
acabarán por serlo mientras
elijo para amarte más metódicamente
aquellas zonas de tu cuerpo aisladas
por algún obstinado depósito
de abulia, los recodos
quizá donde mejor se expande
ese rastro de tedio
que circula de pronto por tu vientre,

y allí pongo mi boca y hasta
la intempestiva cama acuden
las sombras venideras, se interponen
entre nosotros, dejan
un barrunto de fiebre y como un vaho
de exudación de sueño
y otras cavernas vespertinas,

y ya en lo ambiguo de la noche escucho
la predicción de la memoria:
dentro de ti me aferro
igual que recordándote, subsisto
como la espuma al borde de la espuma
mientras se activa entre los cuerpos
la carcoma voraz de estar a solas.


José Manuel Caballero Bonald

sábado, 2 de abril de 2011

Obedezca mi piel a los sentidos...

Katya Gridneva




Obedezca mi piel a los sentidos
y venza mi saliva el crisol
de tu cuello que, como caramelo,
habrá de deshacerse lentamente
en mi boca.
Que dance tu latido
entre los pliegues de mis ansias
y, por mi infierno,
fieras palomas vuelen
al paso de la noche;
pues, sin permiso,
antes de que amanezca habré bebido
ese licor amargo
que ya con estos ojos
hoy he saboreado.

  • De Esther Garboni en Tarjeta de embarque


sábado, 26 de marzo de 2011

Un día volveré a tus ojos

Alexander Sheversky




Un día volveré a tus ojos
y comenzaré de nuevo
volveré con un sonido hueco de metal
y sol mojado
buscaré entre los papeles del tiempo
tu cuerpo verde y tus cabellos de uva
te coronaré en silencio con mi boca
y con mis manos que no terminan
Volveré por ti y por tu sangre estrellada
viendo pasar la tarde como una sombra antigua
algo se romperá allá arriba y no seremos nosotros
algo se quemará de pronto con el eco de tus sábanas
Y volveré más vivo, más puro, más hambriento
y volveré volando y desgarrando plumas
todo lo haré por ti, todo en silencio
que hasta los gallos prolongarán la noche
cuando te vean desnuda.


  • Mario Meléndez




sábado, 19 de marzo de 2011

Asma es amor

Xing Jianjian





Más que por la A de amor estoy por la A
de asma, y me ahogo
de tu no aire, ábreme
alta mía única anclada ahí, no es bueno
el avión de palo en el que yaces con
vidrio y todo en esas tablas precipicias, adentro
de las que ya no estás, tu esbeltez
ya no está, tus grandes
pies hermosos, tu espinazo
de yegua de Faraón, y es tan difícil
este resuello, tú
me entiendes: asma
es amor.

  • Gonzalo Rojas

sábado, 12 de marzo de 2011

Transparencia



Dmitri Kalyuzhny



Transparencia


  • Todos los atardeceres la mujer se sienta en el patio de la casa.
  • Si alguien la acompañara vería como su cuerpo se vuelve transparente al compás de la sombra.
  • Primero surge un mapa encendido de venas y de vísceras, luego, más abajo, una población de huesos huecos por donde el viento corre como un golpe de música.
  • La mujer sonríe y levanta un brazo en la noche incipiente. Unos minutos más y se apagará el resplandor del hueso iluminado por canciones remotas y ocultará la piel el color de la sangre.
  • Cuando todo concluye, ella guarda la silla bajo el alero y vuelve a la cocina, llevándose el secreto de la transparencia del mundo.



  • María Rosa Lojo



sábado, 5 de marzo de 2011

¿Por qué no vienes y me matas?





¿Por qué no vienes
y me matas?
no te dejes ni una costilla
viva,
apura hasta el último hueso que me queda.
Encadéname a tus muñecas,
líbrame de la indiferencia
de los días grises,
de las sábanas enormes
enroscadas en mi cuerpo.
Ven,
aterriza,
planta tus raíces
sobre mi ternura olvidada.
Colócate sobre mi espalda
y escucha la música
del tiovivo que renace
entre la nuca
y mis pies de porcelana.
No tengas clemencia,
clava la daga
tan adentro
que no vuelva
a escaparme jamás.
Derrámate en la laringe
codiciosa,
sé tú mi sustento.
Ámame.


domingo, 27 de febrero de 2011

Anda, muchacha, ven y siéntate a mi lado

Valeriy Gridnev

Anda, muchacha, ven y siéntate a mi lado.
Venía de contarle mis cosas a la tarde
y de pronto me veo,
como quien siente haber estado ya
allí adonde por vez primera llega,
en mitad de tu vida,
contándote mis cosas.
No bajes la mirada. No me digas
que nadie te lo ha dicho, que no sabes
que es un mar de agua dulce tu sonrisa.
Y mírame, que quiero ver el cielo.
Mañana es ahora mismo.
Aunque a veces alumbre,
ayer es una estrella que no existe.
Toda una eternidad nunca hizo falta
para saberse iguales. Para tocar la luz
basta con un silencio,
aquel instante en que nos sobra el mundo.
Si supieras las veces que te tuve
desnuda entre mis sueños,
vistiéndote de abrazos
antes de conocerte. Si supieras...

Si supieras, muchacha,
que esta noche el reloj
me clava en la esperanza sus agujas,
que se abre la distancia lo mismo que una herida,
que más temo al recuerdo que a la ausencia.
Si mañana mis ojos te dijeran...
Si fuera yo capaz,
si tuviera valor para decirte
mañana estas palabras que ahora arranco
no sé bien cómo, pero sí de dónde.
Si, al menos, cuando leas estos versos
en un libro, algún día, comprendieras
que sólo para ti fueron escritos.
Si tuviera valor, si tú supieras...

Si tuviera valor, me callaría.




  • Víctor Jiménez
  • Sevilla, 1957
 

miércoles, 23 de febrero de 2011

Batállame

Sharon Knettel



Batállame
burla del poema la piedra recia
remonta el muro
con el ímpetu gallardo de quien
quiere echar abajo una porfía
cerca la tosca apariencia
llega palabra adentro
búscale cuatro torres al contenido
apúntate al asalto y al asedio
y acométeme en el verso que ahora sigue
domeña cada uno de mis tropos
que no es alegoría todo lo que reluce




  • Tina Suárez Rojas
  • (Las Palmas de Gran Canaria, 1971)


sábado, 12 de febrero de 2011

Ven. Ven. Así. Te beso.

John Lavery





Ven. Ven.
Así. Te beso.
Te arranco. Te arrebato.
Te compruebo en lo oscuro, ardiente oscuridad,
abierta, negra, oculta derramada golondrina,
oh tan azul, de negra, palpitante.
Oh así, así, ansiados, blandos labios undosos,
piel de rosa o corales delicados, tan finos.
Así, así, absorbidos, más y más, succionados.
Así, por todo el tiempo.
Muy de allá, de lo hondo,
dulces ungüentos desprendidos,
amados, bebidos con frenesí, amor hasta desesperados.
Mi único, mi solo, solitario alimento,
mi húmedo, lloviznado en mi boca,
resbalado en mi ser.
Amor. Mi amor.
Ay, ay.
Me dueles. Me lastimas.
Ráspame, límame, jadéame tú a mí,
comienza y recomienza, con dientes y garganta,
muriendo, agonizando, nuevamente volviendo,
falleciendo otra vez, así por siempre,
para siempre, en lo oscuro,
quemante oscuridad, uncida noche,
amor, sin morir y muriendo, amor, amor, amor, eternamente.


  • Rafael Alberti


lunes, 7 de febrero de 2011

Ella está hecha a semejanza de las cosas que amo

Edgar Degas




Ella está hecha a semejanza de las cosas que amo.

Se parece a la noche,

o mejor: a una noche sin ausencia.

Ella es exacta.

Cuando la noche escurre, su cuerpo se humedece.

Me permite trepar por mis temblores

y agita su nombre desde la oscuridad.

Ella es irrepetible.

Nació en las piedras donde empieza mi desorden.


  • Eduardo Langagne , Ciudad de México, 1952




sábado, 29 de enero de 2011

Amor violeta

Carrie Graber





El amor me hiere ahí bajo el brazo,

en el hueco que separa las costillas.

Llega a mi corazón por esta vía inclinada.

Yo pongo al amor en el mortero con ceniza

y grano morado y golpeo. Lo macero,

lo hago cataplasma

y lo pongo sobre la herida.




  • Adélia Luzia Prado Freitas (Brasil, 1935).
  • (Traducción: Diana Bellesi)

sábado, 22 de enero de 2011

POEMA DE AMOR BUSCA...



Kelvin Lei



Poema de amor busca mujer:
sin límites de primaveras,
pero de pocos otoños.

Buena salteadora de tristezas.
Apostadora de vez en cuando a lo perdido.
Vacunada contra lo imposible.

Imprescindible sonrisa a manos llenas.
Se valorará capacidad de confidencia.

Abstenerse corazones de oro,
damas de respetables costumbres,
princesas de torneadas almenas.

Se ofrece:
despacho propio en estos versos
con vistas a un aguacero de dudas.
Sueldo ninguno, pero comisión en los sueños.
Inmediata incorporación a la complicidad.

Interesadas entrar sin llamar
no sin antes haber quemado
todo tipo de referencias.


Pedro Flores (Las Palmas de Gran Canaria, 1968).


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Beatrice Appleyard, dancer, England, 1934

Beatrice Appleyard, dancer, England, 1934

El trabajo del cuerpo, eleva el espíritu y sosiega la materia.