Mostrando entradas con la etiqueta Meri Pas Blanquer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Meri Pas Blanquer. Mostrar todas las entradas

sábado

EL JARDÍN DE LAS DELICIAS






De pronto unas siluetas
atardecen como una instantánea
color sepia.
Los relojes se han parado
y un relumbrón de paz
ha interrumpido los oficios
y el vuelo de las aves.
A través de la traslúcida ventana
se adivinan los sedosos perfiles.
Cuatro pupilas dilatadas brillan
imbricadas y entre los visillos
de organza,
dos hermosas damas
trenzan en sus cuellos
el bálsamo amoroso.
Una huele el ropaje de la otra,
y la otra,
ávida de la sustancia de la una,
se adentra en su cráter inflamado.
Las embelesadas amantes
se traspasan la piel y se alborozan
en sus límites.
Se enredan los cabellos
en la miel del beso hirviente
y la parte interna de los muslos
es una incisión que reverdece.
La perfección es un mandala
que lubrica el multiplicado labio
esparciendo zumo de jazmín.
¿Quién se atrevería
además de las cortinas venecianas
a importunar el cortejo divino
que derrota la penumbra
en el jardín de las delicias?

 Meri Pas Blanquer














Photo: Alexandra Danilova
... 

ECOS




 Hiroki Yamamoto





Juro que cerré los ojos
y en ese instante oí una voz
que con tono quejumbroso me llamaba.
Al girarme en la cama
mi vista enajenada
no reconoció ningún rostro.
Mas percibía de manera precisa
un mensaje lapidario
que me sumió en la aflicción.
Todavía estoy rastreando su procedencia,
aunque no descarto que fueras tú,
o un eco de tiempos remotos.
Aquellas frases sin pensar
que se dicen cuando crees
que el amor dura siempre.


Meri Pas Blanquer


SIN TI



 Katya Gridneva




Después de la marea

viene la resaca

y luego la firme dinamita

que convierte

la indiferencia

en gránulos químicos

de fermentada náusea.


Sin ti

sin tus manos

dormidas

entre mis muslos

me volaré

las uñas adheridas

con tu ADN y arderán


antes de llegar

al infierno.






Meri Pas Blanquer
Del libro Eróticos desvaríos. 2013
Editorial Edición personal/Ópera prima


RETORCIDA Y AÑORANTE...

Liu Yi


 

Retorcida y añorante,

pálida y afligida,

la flor destila

aceite para sobrevivir.

Será la espada

la que acaricie

sus sutiles pétalos

para despertar

los áridos afectos

olvidados.

Será su hoja punzante

con acero templado

la que matará

sus recuerdos

y así,

la rosa volverá

con su efluvio oloroso

a germinar de nuevo.


Meri Pas Blanquer 

Del libro Eróticos desvaríos 2013

 

 

viernes

ALGO DE BELLEZA


Michelle Jader

 

 

Resplandece entonces,
como lápida de mármol
que emergiera de repente
en el espeso bosque.
Sale de su cueva
y se filtra por las aguas
contaminadas.
Ella resiste la batalla
del hombre
aniquilador.
La mujer no se lamenta,
asciende y con paso firme
busca su transparencia.
Estratos donde precipitarse,
algo de belleza
en algún lugar.
Unas partículas
que colmen el milagro
de la vida.
Y sabiéndose
dueña de su vértice,
aterriza con mano suave,
tantea su pétalo carnoso y
suspira aliviada.


Meri Pas Blanquer, del poemario: Eróticos desvaríos

 

sábado

¿Por qué no vienes y me matas?





¿Por qué no vienes
y me matas?
no te dejes ni una costilla
viva,
apura hasta el último hueso que me queda.
Encadéname a tus muñecas,
líbrame de la indiferencia
de los días grises,
de las sábanas enormes
enroscadas en mi cuerpo.
Ven,
aterriza,
planta tus raíces
sobre mi ternura olvidada.
Colócate sobre mi espalda
y escucha la música
del tiovivo que renace
entre la nuca
y mis pies de porcelana.
No tengas clemencia,
clava la daga
tan adentro
que no vuelva
a escaparme jamás.
Derrámate en la laringe
codiciosa,
sé tú mi sustento.
Ámame.


martes

Solías mirarme como a una extraña...

Renata Domagalska





Solías mirarme como a una extraña,
a veces me sentía tan observada
que la ropa se me empapaba toda,

tu boca suspiraba alaridos sordos,
tu nariz inspiraba a granel
mis endorfinas, mis tejados de concha,
mi falla henchida por tu marea.

Luego, después de minutos sostenidos
y de sabias afirmaciones
me inundabas de dedos
y de lengua,

y yo te maldecía en mil idiomas
te arrancaba las entrañas
con tanto afán
que una tarde cesó de llover para siempre,

los pantanos se secaron,
yo me evaporé súbitamente
y tú, tú te convertiste
en Dios.



..

sábado

Destino

Rob Hefferan




Busca la luz en las tinieblas,
una voz de caramelo puro
te llama,

descubre sus moradas
vírgenes,
sus azúcares líquidos,
el rumor del compás estremecido,

navega bajo el tibio verano
enfebrecido y loco,
inexperta piel que huele
a manzanas rojas y a menta
de los bosques.

No dudes de su carne
tierna,
de su sabor dulcísimo.

Ella te volará en los cielos
como águila poderosa
desafiando al mundo
y sus designios.

Ella es tu destino ahora,
cíñete a sus piernas
y déjate inventar
como lo haría un pájaro
recién nacido.

...


--

MI WALKIRIA





Con lentitud sumisa
se mueve tu vestido,
las medias,
se van ajustando
a ritmo cadencioso.

Y tus zapatillas
que fueron mías
en esas tardes
al salir de tu
School of American Ballet.

El olor, su olor,
era tu olor
a mujer en movimiento
y no había descansos,

para nosotros no.
Me enganchabas
la espalda
con los muslos ardiendo todavía.

y nuestra función
música de Wagner.
Eras mi walkiria
y yo me dejaba, no lo niegues.

Los dos lo sabíamos,
todo consistía
en humanizar
a los dioses.



***

martes

Sé que al verte así, en ese compás etéreo y sin mirar más que a los dioses que iluminan tu armonía

Thomas Cooper Gotch: The Dancing Lesson


    • Si tu quisieras enseñarme
    • si en este instante pusieras tus pies en el lugar justo,
    • juro que aprendería el lenguaje de la danza.

    • Sé que al verte así, en ese compás etéreo
    • y sin mirar más que a los dioses
    • que iluminan tu armonía

    • soy presa de una angustia
    • que solo anhelo liberar con tu lección de danza.
    • Hazme volar, donde tu vuelas

    • en las noches clandestinas en que yo
    • no puedo sino contemplarte extasiada
    • y soñar con tu mano junto a la mía bailando.


EL ALMA DE LA BAILARINA

EL ALMA DE LA BAILARINA
“El alma del filósofo habita en su cabeza; el alma del poeta, en su corazón; el alma del cantante reside en su garganta. Pero el alma de la bailarina, tiene su morada en todo su cuerpo” Gibran Khalil Gibran

Enlázame

BannerFans.com

FANTASY, MI OTRO BLOG

Beatrice Appleyard, dancer, England, 1934

Beatrice Appleyard, dancer, England, 1934

El trabajo del cuerpo, eleva el espíritu y sosiega la materia.