Tráeme un hilo de seda, delgado y transparente, enhebrado en la aguja del olvido. Haz que sea invisible, no es bueno que se noten las puntadas. Dame una hebra muy fina, que no dañe al coser el alma herida. Busca adornos de flores, sonrisas y esperanzas, que cubran cicatrices y zurcidos. Tráeme un hilo… cualquiera, urge coser los trozos que me quedan.
Esperanza Medina , "Armadura de azúcar", Dolmen Editorial. Palma de Mallorca 2010
Siendo poco visibles las puntadas que cierran el dolor, cuando se miran pasan casi desapercibidas. La cicatriz debería quedar al aire, sin enmascarar, cura más rápida. Espléndidos, impacientes y dolorosos versos.
“El alma del filósofo habita en su cabeza; el alma del poeta, en su corazón; el alma del cantante reside en su garganta. Pero el alma de la bailarina, tiene su morada en todo su cuerpo” Gibran Khalil Gibran
3 comentarios:
Siendo poco visibles las puntadas que cierran el dolor, cuando se miran pasan casi desapercibidas.
La cicatriz debería quedar al aire, sin enmascarar, cura más rápida.
Espléndidos, impacientes y dolorosos versos.
Un abrazo, Carla.
Escribes con mucha sensibilidad. Te felicito.
Pilar
Hola Carla, echaba en falta tus poemas, tus imágenes y tus melodías, en resumidas cuentas, tu sensibilidad. Bs.
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