sábado

Ella seguía enamorada

Eric Bowman




Ella vestía los trajes cortos de la primavera.

Andaba con paso de ribera o torso yacente
dejando caer los brazos por entero a lo largo de sus manos más
imprevistas.

Alumna desprendida del aire
la mañana llevaba su color igual que los vidrios la llevan a ella.

Ella seguía enamorada.


  • Álvaro Cunqueiro


***

martes

FALSEDAD

Ilya Zomb



Si el amor es falso,
son falsas las canciones a Laura,
es falso el brillo de los ojos,
y Beatriz es una sombra que se desvanece
después de pasar el puente.

Son falsos los fuegos encendidos de las camelias
y las rutas de azucenas.
También es falsa la fugaz república del deseo.

Si el amor es falso,
nada que decir de las pupilas que se dilatan,

de la aceleración del pulso,
de la voluptuosidad de los labios,
de la hinchazón de las venas
ni de la alteración de sístole y diástole.

Si el amor, que mueve el sol
y las otras estrellas, es falso,
¿por qué estalla la fisiología?

No lo dudéis más
el amor no es falso,
el amor es hoz
afilada que corta el hilo
de toda cosa humana.



....

sábado

Tu ternura al alcance de mi cuerpo...



Robert Heindel




Tu ternura al alcance de mi cuerpo

toda la noche.


Fue raro

encontrarte tan cerca

(en todos los sentidos,

con todos los sentidos).


Más raro aún

que ahora no tenga miedo.


Y tan hermoso.






Robert Heindel

domingo

Un Haiku y una fotografía








Haiku


  • Como nubes de agosto, todo pasa.
  • La vida nos demuestra
  • que se puede vivir sin casi todo.

..


  • Javier Salvago
  • (Paradas, Sevilla, 1950)

***

miércoles

Yo, eterna tierra verde palabra

Christopher Zhang




Nací con la lluvia
en el mes más apretado
de los temporales.
Yo que soy tierra
Fértil-desierta,
que guardo el fuego
y no lo dejo pasar de largo,
que me respiro,
que vuelo,
que soy el viento.
Yo, eterna tierra
verde palabra.
vine en la lluvia
broté de llantos
sentí el abrazo
tibio de un pozo
antes de ser
la luz
el aire.
Y quizá por eso
soy el designio
brutal del agua.
me precipito
hasta el estruendo
claro
silvestre
de la humedad.



  • Silvia Elena Regalado
  • 31 de agosto de 1961 : San Salvador.

sábado

POESÍA

Aldo Gaverin






La poesía no nace.
Está allí, al alcance
de toda boca
para ser doblada, repetida, citada
total y textualmente.
Usted, al despertarse esta mañana,
vio cosas, aquí y allá,
objetos, por ejemplo.
Sobre su mesa de luz
digamos que vio una lámpara,
una radio portátil, una taza azul.
Vio cada cosa solitaria
y vio su conjunto.
Todo eso ya tenía nombre.
Lo hubiera escrito así.
¿Necesitaba otro lenguaje,
otra mano, otro par de ojos, otra flauta?
No agregue. No distorsione.
No cambie
la música de lugar.
Poesía
es lo que se está viendo.



  • Señales de una causa personal, 1977
  • Joaquín Giannuzzi : Argentina: (1924-2004)


--

Casi un cuento

Robert Hefferan, painting





Casi un cuento



Él susurró que lo mejor sería
no enamorarse,
ella no le llevó la contraria,
para qué si se sabía vencida.
Ante todo se dejó acariciar
por sus manos manchadas de ternura.
Eso sí,
no se enamoró de sus manos.
Más tarde no impidió que sus labios
muy lentos la abrasaran,
pero tuvo cuidado,
no se enamoró de sus labios,
y aunque tampoco se opuso a que su lengua
la hiriera sin remedio,
no se enamoró de su lengua
ni de sus ojos ni de su voz
ni de la palidez que le subía a la cara
entre los besos,
esa palidez que a ella más y más la arañaba.
Pero tuvo cuidado y no se enamoró.
No, no se enamoró.
Para qué si se sabía vencida.
Una y otra vez volvieron a encontrarse.
Sin amor.
Eso sí,
felices como niños.



  • Ángeles Mora
  • Córdoba, 1952

**

domingo

Incredulidad

Guan ZeJu






Incredulidad


No eres
posible,
no es posible
que todo el calor del mundo
haya cobrado la forma de tu cuerpo
tendido e irradiante junto al mío,
no es posible tu cuello
girando sobre la almohada lentamente
como fanal de dicha,
tanta fructificación no es
posible, tan alta primavera
desbordando tus pechos y tus manos
hasta inundar todas las alcobas de mi vida,
no es posible el latido de tu sueño
cuando convoca
paisajes como caricias, dédalos susurrados
de fraternidad y auxilio y maravilla,
no es posible la paz de tu vientre rubio
si te busco debajo de las sábanas.
Desnuda no eres posible. Junto a mí, no es posible.
Eres lo más real y no es posible.


jueves

¡Gloria y loor a Ella, a su útero vivo de pistilos...

Martin Pate





Inanna



Como la flor madura del magnolio
era alta y feliz. En el principio
sólo Ella existía. Húmeda y dulce, blanca,
se amaba en la sombría
saliva de las algas,
en los senos vallados de las trufas,
en los pubis suaves de los mirlos.
Dormía en las avenas
sobre lechos de estambres
y sus labios de abeja
entreabrían las vulvas
doradas de los lotos.
Acariciaba toda
la luz de las adelfas
y en los saurios azules
se bebía la savia
gloriosa de la luna.
Se abarcaba en los muslos
fragantes de los cedros
y pulsaba sus poros con el polen
indemne de las larvas.
¡Gloria y loor a Ella,
a su útero vivo de pistilos,
a su orquídea feraz y a su cintura!
Reverbere su gozo
en uvas y en estrellas,
en palomas y espigas,
porque es hermosa y grande,
oh la magnolia blanca. Sola!




...

sábado

Propuesta del higo

Painting: Sharon Knettell





Propuesta del higo



Te propongo
la dulzura del higo,
su carne sonrosada,
replegada y húmeda
como un animal marino.

Goza el misterio de este fruto,
su textura de molusco,
su íntimo tamaño.
Tersa,
su pulpa
apremiará el deseo
de tu lengua.

Te propongo
las delicias del higo.
Muerde su violado,
desamparado centro,
prueba de nuevo -empecinado-
su carne
que guarda mieles y diluvios.

Las delicias y dulzura del higo
-pequeño y desbordado-
tan sólo te propongo.
Que tu boca profunda
se demore
en el dulzor secreto,
que asalte con lentitud
su carne desvelada.

Deja que a tu paladar
traiga la memoria
de sabores primitivos.



  • Carmen Matute
  • Ciudad de Guatemala - 1944.


..

Tus brazos como blancos animales nocturnos ...

Michelle Torrez





Tus brazos
como blancos animales nocturnos
afluyen donde mi alma suavemente golpea.
A mi lado,
como un piano de plata profunda
parpadea tu voz,
sencilla como el mar cuando está solo
y organiza naufragios de peces y de vino
para la próxima estación del agua.
Luego,
mi amor bajo tu voz resbala,
Mi sexo como el mundo
diluvia y tiene pájaros,
Y me estallan al pecho palomas y desnudos.
Y ya dentro de ti
yo no puedo encontrarme,
cayendo en el camino de mi cuerpo,
Con sumergida y tierna
vocación de espesura,
Con derrumbado aliento
y forma última.Tú me conduces a mi cuerpo,
y llego,
extiendo el vientre
y su humedad vastísima,
donde crecen benignos pesebres y azucenas
y un animal pequeño,
doliente y transitivo.



  • Eunice Odio
  • (San José : Costa Rica, 1922 - México, 1974)


HAY LUGARES...

Andrew Atroshenko







Hay lugares que se tocan
con el borde
de lo que somos; otros
que son la casa. En ellos
se abre este sol. En ellos entra, incontenible,
el torrente. Llena
de voz los cuartos, de murmullos
encendidos el patio, de avidez
el umbral. Su sigilo es oleaje
y rastro. Su acaecer
el brillo suave de las piedras;
su placidez. Un palpitar de fuego,
un manantial incandescente
ilumina el tiempo, y en él,
en su copiosa mansedumbre,
la noche es rapto y caudal.
Un rescoldo de luz sobre este fruto
que toca el viento.
Sobre este cosmos que engendra
el espesor de una voz; el huerto ahondado
de un aroma. Hay lugares ardientes
que son la casa. Por ellos cruza
esta frescura.


.



...

miércoles

Apresúrate, desanuda las cintas...

Sylvia Trybek




  • DIOTIMA A SU MUY APLICADO DISCÍPULO

El más encantador instante de la tarde
tras el anaranjado visillo primorosa.
Y en la mesita el té
y un ramillete, desmayadas rosas,
y en la otomana de rayada seda,
extendida la falda, asomando mi pie
provocativo, aguardo a que tú avecines
a mi cuello, descendiendo la mirada
por el oscuro embudo de mi escote,
ahuecado a propósito. Sonrójome
y tus dedos inician meditadas cautelas
por mi falda; demoran en los profundos túneles
del plisado y recorren las rizadas estrellas
del guipur. Apresúrate, ven, recibe estos pétalos
de rosas, pétalos como muslos
de impolutas vestales, velados. Que mi boca
rebose en sus sedosos trozos, tersos y densos
cual labios asomados a mis dientes
exigiendo el mordisco. Amordázate,
el jadeo de tu alto puñal, y sea tu beso
heraldo de las flores. Apresúrate,
desanuda las cintas, comprueba la pendiente
durísima del prieto seno, míralo, tócalo
y en sus tiesos pináculos derrama tu saliva
mientras siento, en mis piernas, tu amenaza.


  • Ana Rossetti

sábado

Destino

Rob Hefferan




Busca la luz en las tinieblas,
una voz de caramelo puro
te llama,

descubre sus moradas
vírgenes,
sus azúcares líquidos,
el rumor del compás estremecido,

navega bajo el tibio verano
enfebrecido y loco,
inexperta piel que huele
a manzanas rojas y a menta
de los bosques.

No dudes de su carne
tierna,
de su sabor dulcísimo.

Ella te volará en los cielos
como águila poderosa
desafiando al mundo
y sus designios.

Ella es tu destino ahora,
cíñete a sus piernas
y déjate inventar
como lo haría un pájaro
recién nacido.

...


--

jueves

SAZÓN

Serguei Zlenko





SAZÓN

Ya está todo en sazón. Me siento hecha,
me conozco mujer y clavo al suelo
profunda la raíz, y tiendo en vuelo
la rama, cierta en ti, de su cosecha.

¡Cómo crece la rama y qué derecha!
Todo es hoy en mi tronco un solo anhelo
de vivir y vivir: tender al cielo,
erguida en vertical, como la flecha

que se lanza a la nube. Tan erguida
que tu voz se ha aprendido la destreza
de abrirla sonriente y florecida.

Me remueve tu voz. Por ella siento
que la rama combada se endereza
y el fruto de mi voz se crece al viento.






***

miércoles

Las flores se abren en las manos de la bailarina...

Robert Coomb





" Las flores se abren en las manos de la bailarina y los pájaros salen volando de las yemas de los dedos;
el cuerpo se balancea, unas veces con orgullo y otras con devoción y cada músculo del rostro se transforma,
los ojos se mueven en lisonjas o desdén y las cejas expresan horror o recelo, aunque todo el rostro expresa sensaciones diferentes y, a menudo, contrarias, todo al mismo tiempo.
Tal danza-drama, siguiendo los matices más delicados de una pieza musical o de un poema,
a través del vehículo de un cuerpo es, probablemente, algo sin parangón en ningún otro arte.
"

  • Mulk Raj Anand: (India, 1905-2004)
...


lunes

Animal que despierta




Animal que despierta

Soy la gata que camina dentro de mí
conmigo
las leves zarpas afelpadas
He bajado por el río
conservando el gusto por la caza
los ambiguos maullidos

Cuando cierro los ojos atravieso los siglos

Las arenas le dieron el color
a esta piel suave que esconde
una flor mojada entre las fauces
el oro egipcio se ve reflejado en la pupila
de esta gata
que demasiadas veces
recuerda su verdadera condición de fiera

La Reina de Saba habría dado la mitad de sus tierras
por tener estas garras




Ana María Rodas





domingo

Las Hermosas

Christopher Zhang





Eléctricas, desnudas en el mármol ardiente que pasa de la piel a los vestidos,
turgentes, desafiantes, rápida la marea,
pisan el mundo, pisan la estrella de la suerte con sus finos tacones
y germinan, germinan como plantas silvestres en la calle,
y echan su aroma duro verdemente.

Cálidas impalpables del verano que zumba carnicero. Ni rosas
ni arcángeles: muchachas del país, adivinas
del hombre, y algo más que el calor centelleante,
algo más, algo más que estas ramas flexibles
que saben lo que saben como sabe la tierra.

Tan livianas, tan hondas, tan certeras las suaves. Cacería
de ojos azules y otras llamaradas urgentes en el baile
de las calles veloces. Hembras, hembras
en el oleaje ronco donde echamos las redes de los cinco sentidos
para sacar apenas el beso de la espuma.





  • Las Hermosas
  • Gonzalo Rojas


sábado

He bebido esta tarde la tristeza de un cuerpo...

Robert Hutinski, photo




He bebido esta tarde la tristeza de un cuerpo,
su peso, su evidencia,
su impotencia de carne que quisiera ser sueño,
esa mortalidad que lo delata
incluso en el recuerdo.
Me ha contagiado un cuerpo de nieve su dolencia
y ando por tanto exceso
agotada, rendida, con apenas las fuerzas
para arrastrar la piel y la mirada
lejos de su influencia.

**

.
Josefa Parra

-

He de amoldarme a ti...

Shaun Peck




He de amoldarme a ti como el río a su cauce, como el mar a su playa, como la espada a su vaina.
He de correr en ti, he de cantar en ti, he de guardarme en ti ya para siempre.
Fuera de ti ha de sobrarme el mundo, como le sobra al río el aire, al mar la tierra, a la espada la mesa del convite.
Dentro de ti no ha de faltarme blandura de limo para mi corriente, perfil de viento para mis olas, ceñidura y reposo para mi acero.
Dentro de ti está todo; fuera de ti no hay nada.
Todo lo que eres tú está en su puesto; todo lo que no seas tú me ha de ser vano.
En ti quepo, estoy hecha a tu medida; pero si fuera en mí donde algo falta, me crezco... Si fuera en mí donde algo sobra, lo corto.


Contraespionaje

Serguei Zlenko



no le digas a nadie que he vuelto a tus jardines
escóndeme bajo tu cuello de ángel
en tu pelo de bruma
en tus ojos de marzo

vengo huyendo hasta la piel de tus murallas
la soledad me sigue muy de cerca

ocúltame bajo tu permanente desnudez
en tu mano profunda
en tu llanto perfecto
en tu saliva sabia

preguntan quién ha subvertido este infiel corazón
sé que no me hallarán:
la luz lo ciega todo



  • GASPAR AGUILERA DÍAZ ( México, 1947 )

No te nombro

Christopher Zhang




No te nombro; pero estás en mí como la música en la garganta del ruiseñor aunque no esté cantando.


  • Dulce María Loynaz



Donde los dedos trazan nuevas órbitas... Saramago

Alexander Sheversky




Donde...



Donde los ojos se cierran; donde el tiempo
Hace resonar la caracola del silencio;
Donde el claro desmayo se disuelve
En el aroma de los nardos y del sexo;
Donde los miembros son lazos, y las bocas
No respiran, jadean violentas;
Donde los dedos trazan nuevas órbitas
Por el espacio de los cuerpos y los astros;
Donde la breve agonía; donde en la piel
Se confunde el sudor; donde el amor.


  • José Saramago

A veces a tu cuerpo lo filtran los cristales...

Konstantin Razumov








Carta VIII
LA PROVOCACIÓN



A veces a tu cuerpo lo filtran los cristales, se inficiona en
el aire y en el humo y se solidifica como un pájaro viejo que se tiende sobre la cama.
Para arrancarte la piel no me hacen falta los dedos, basta con soplar
como en superficies antiguas
y recupero tu corazón entre las raíces blancas que se hunden
incluso sin tocarlas.
Así quiero comerte el corazón como manzana como piedra pómez como tubérculo.
Como quien espera
y repasa latitudes a lo lejos mientras mastica. Y si puede,
que siga latiendo, como un animal
sin piel
y con espasmos.



Emma Pedreira



***

ÓPALO

Alexi Zaitsev








ÓPALO

Tú eres hielo y fuego,
tu tacto quema mis manos como la nieve.
Eres frío y llama.
Eres el carmesí del amarilis,
la plata de las magnolias besadas por la luna.
Cuando estoy contigo
mi corazón es un estanque helado
bajo un brillo de inquietas antorchas.




**

Soy hermosa y mi piel es suave

Sandra Edwards, photo








No sé

  • Soy hermosa y mi piel es suave
  • y el viento del mar me devuelve rocío
  • de tiernas tersuras.

  • Mi cabello perfumo y adorno de áurea madreselva
  • y mi pecho es redondo y casi virginal.
  • Tuve un amante que ensalzó mis caderas
  • y mi forma de amar intensa y silenciosa.
  • Podría ser aún como un río de luz en tus brazos.

  • No sé qué te retiene, si furtivo, he visto
  • un destello de ardor en tu gesto al pasar.
  • Can I go forward when my heart is here?

  • No conozco la astucia,
  • no soy como la hoja del chopo
  • que en oruga se oculta y arracima
  • antes de dar su tierno cuerpo al viento,

  • soy clara y sin pudor,
  • soy entera y tajante,
  • y no sé seducir.

.

  • Clara Janés
  • "Eros" 1981


**

Cristales de tu ausencia acribillan mi voz...


Valeriy Gridnev




***

Cristales de tu ausencia acribillan mi voz...


Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,
que se esparce en la noche
por el glacial desierto de mi alcoba.
-Yo quisiera ser ángel y soy loba-.
Yo quisiera ser luminosamente tuya
y soy oscuramente mía.


  • Gloria Fuertes

Mística integral

Sylvia Trybek





  • "Mística integral,

  • melómano alfiler sin fe de erratas,

  • que yendo de puntillas por el globo

  • las libélulas atas y desatas."


Ramón López Velarde

***


Ahí mismo

Dan McCaw




Ahí mismo

Te he conocido por la luz de ahora,
tan silenciosa y limpia,
al entrar en tu cuerpo, en su secreto,
en la caverna que es altar y arcilla,
y erosión.
Me modela la niebla redentora, el humo ciego
ahí, donde nada oscurece.
Qué trasparencia ahí dentro,
luz de abril,
en este cáliz que es cal y granito,
mármol, sílice yagua. Ahí, en el sexo,
donde la arena niña, tan desnuda,
donde las grietas, donde los estratos,
el relieve calcáreo,
los labios crudos, tan arrasadores
como el cierzo, que antes era brisa,
ahí, en el pulso seco, en la celda del sueño,
en la hoja trémula
iluminada y traspasada a fondo
por la pureza de la amanecida.
Donde se besa a oscuras,
a ciegas, como besan los niños,
bajo la honda ternura de esta bóveda,
de esta caverna abierta al resplandor
donde te doy mi vida.
Ahí mismo: en la oscura
inocencia.

  • Claudio Rodríguez

***


miércoles

No eres la pluma...

Renata Brzozowska




XI- No eres la pluma...


  • No eres la pluma
  • que al aire se inclina,
  • ni el cuello tibio del ganso,
  • ni la piel del tímido durazno:
  • eres el injerto de toda esa ternura
  • en la fuerza del monte,
  • en el salto de un felino acorralado.

***



sábado

Tú puedes ser la espalda atroz de mi destino





Carezca yo de ti
y al infortunio suceda la desgracia
y a la desgracia el cataclismo
y a todo ello asistiría
con el desinterés de un muerto.

Estés conmigo tú
y por cada brizna de dicha
que pretendan arrebatarnos
avanzarían desde mi corazón
espléndidos ejércitos de odio.

Tú puedes ser la espalda atroz de mi destino
o mi patria de carne.


  • Félix Grande


***


domingo

Anoche volvió, me entregó una espina

Hamish Blakely





Cuando el hombre llegó me ofreció un ramo de rosas, yo deseaba un
espejo; me negué a aceptarlas.
Sonrió y se marchó en silencio.
Pasaron seis meses hasta que apareció con un violín, yo deseaba una esfera; me negué a aceptarlo.
Sonrió nuevamente y se marchó en silencio.
Anoche volvió, me entregó una espina.
La acepté silenciosamente, entonces el hombre se deshizo delante de mis ojos atónitos.
Ahora cargo mi espejo, mi espacio y mi espina pero sigo deseando la arena de su cuerpo que desapareció con la última ofrenda.



  • CATALINA SOJOS
  • Ecuador
  • Cuenca 16-Abril-1951


***

viernes

SÁLVAME

Stephen Pan





SÁLVAME

Mis ojos, por tu cuerpo reclamados,
de su hermosura avisan, amplio torso devastan
y en la estrecha cadera contiénense aturdidos.
Sin indulgencia alguna muestran al labio hambriento,
de cerezas mordientes, la semilla
y al igual que en mis dedos el más ardiente roce
de tu piel se presagia, de la amatista intrusa
e irisado pezón, en mi confusa lengua
avívase su tacto.
Las feroces punzadas de un turbador augurio
procura apaciguar mi inasaltado vientre,
pero es vano el combate del que ya ha sido herido.
Y es un abismo el goce, el anhelo locura,
s tu nombre invocado amarga extenuación
y tu cuerpo inminente rigurosa medida
de mi infierno.
De este insaciable afán dicen que has de salvarme.
Pero lo cierto es que enfebrecida aguardo
y que puedo morir antes de que me toques.


  • Ana Rosseti

***

sábado

Bonito el color del pelo de esta señorita

Andrew Atroshenko




Bonito el color del pelo de esta señorita, bonito el olor
a abeja de su zumbido, bonita la calle,
bonitos los pies de lujo bajo los dos
zapatos áureos, bonito el maquillaje
de las pestañas a las uñas, lo fluvial
de sus arterias espléndidas, bonita la physis
y la metaphysis de la ondulación, bonito el metro
setenta de la armazón, bonito el pacto
entre hueso y piel, bonito el volumen
de la madre que la urdió flexible y la
durmió esos nueve meses, bonito el ocio
animal que anda en ella.


Gonzalo Rojas



***

viernes

Ni soberbia ni pálida...

Tu Zhiwei






  • Ni soberbia ni pálida,
  • la bailarina fue largamente lamida por el tiempo,
  • hasta hacer de sus ojos un fruncido cráter bajo las cejas,
  • hasta convertir sus piernas en las combas y crueles patas de la u.
  • Sólo altiva en medio de las voces que convocan,
  • a la fiesta, al sudor o al morirse
  • —su propio quedar deshecha— en medio de la plaza.
  • Aplaudimos sus bríos, los trucos que antaño le enseño la suerte.
  • Regresa de todo ya, y más que el cuerpo, vemos el momentáneo trazo,
  • el castañetear en el aire, el esqueleto que vence con gravedad la onda.
  • Pero al final, cuando los brazos dibujan unas astas rojizas entre lo oscuro,
  • dejamos la danza, nos quedamos con el signo.
  • Tiene una luminosa ausencia.

  • Roberto Méndez : Camagüey, Cuba- 1958


***

lunes

Amor brilla en los ojos de mi amada

Hugo Vilfred Pederson (Danish, 1870-1959)





Amor brilla en los ojos de mi amada,
y se torna gentil cuando ella mira:
donde pasa, todo hombre a verla gira
y a quien ve tiembla el alma enamorada.


Anochece si esconde su mirada,
y por volverla a ver todo suspira:
ante ella la soberbia huye y la ira;
bellas, honrad conmigo a mi adorada.


Feliz mil veces quien la ve y la siente;
al nacerle el alma al punto empieza
todo humilde pensar, toda dulzura,


y no sabe, almirarla sonriente,
si en ella se excedió naturaleza,
o el milagro gentil tanta hermosura.


*


sábado

ELLA PONE SU FRENTE

Alan White




ELLA PONE SU FRENTE

Ella pone su frente y espera lo que ama:
la esquina de su vestido sobresale
al otro lado de la puerta de la noche.

Ella husmea los ruidos que le llegan,
lame galopes, silbidos y sirenas,
abre rincones rojos con su respiración.

Ella tiene en su plato una nevada
y un incendio en su taza
para velar al que se aleja.

Ella sueña descalza por las habitaciones
pisando el aire amigo de la muerte.

(de El abismo en la pared)


FERNANDO LUIS CHIVITE

Mito

Kei Haga





mito
Oliverio Girondo
Mito
mito mío
acorde de luna sin piyamas
aunque me hundas tus psíquicas espinas
mujer pescada poco antes de la muerte
aspirosorbo hasta el delirio tus magnolias calefaccionadas
cuanto decoro tu lujosísimo esqueleto
todos los accidentes de tu topografía
mientras declino en cualquier tiempo
tus titilaciones más secretas
al precipitarte
entre relámpagos
en los tubos de ensayo de mis venas.



***

EL ALMA DE LA BAILARINA

EL ALMA DE LA BAILARINA
“El alma del filósofo habita en su cabeza; el alma del poeta, en su corazón; el alma del cantante reside en su garganta. Pero el alma de la bailarina, tiene su morada en todo su cuerpo” Gibran Khalil Gibran

Enlázame

BannerFans.com

FANTASY, MI OTRO BLOG

Beatrice Appleyard, dancer, England, 1934

Beatrice Appleyard, dancer, England, 1934

El trabajo del cuerpo, eleva el espíritu y sosiega la materia.